martes, 4 de mayo de 2010

Te amo Papi...


Tù, que me amaste sin razòn alguna

siendo yo una pecadora;

me sacaste de aquel lugar inmundo en el que vivìa

y me miraste con ojos de misericordia.

Gracias por ser mi verdadero primer amor,

por darme todo tu cariño.

Por eso te darè todo lo que soy

con mi danza y mi alabanza.

Te quiero mucho, Papà.

No hay comentarios:

Publicar un comentario